• FAMDIF/COCEMFE – MURCIA ha llevado a cabo una de las 37 concentraciones que se han celebrado en España para reclamar que no haya personas con discapacidad sin poder salir de casa por falta de accesibilidad
  • Más de un centenar de personas se han concentrado en memoria de Ángeles Tolsá, que falleció ayer después de más de dos años luchando con la comunidad de vecinos por la construcción de una rampa en su edificio
  • El movimiento asociativo apuesta por modificar la Ley de Propiedad Horizontal para que sea obligatorio realizar todas las reformas de accesibilidad

La Federación de Asociaciones Murcianas de Personas con Discapacidad Física y Orgánica reivindicó el pasado miércoles que se garantice la accesibilidad de todos los edificios de viviendas para que se ponga fin a la situación de discriminación que atraviesan algunas personas con discapacidad que, sin haber cometido delito alguno, no pueden salir de sus casas por falta de accesibilidad.

“Mi casa no es mi cárcel” es el lema con el que la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) y sus entidades, entre ellas FAMDIF han dado a conocer la campaña ‘#Arrestópolis’, en referencia a aquellos edificios donde la falta de accesibilidad obliga a las personas con discapacidad a permanecer encerradas en sus propias casas en contra de su voluntad.

En este sentido, se han celebrado concentraciones en 37 ciudades españolas para reclamar que se modifique la Ley de Propiedad Horizontal y eliminar así la actual limitación económica de 12 mensualidades de gastos de la comunidad para que sea obligatorio realizar las reformas de accesibilidad de la misma forma que las comunidades vecinales afrontan otras reformas ineludibles derivadas de las condiciones estructurales, la estanqueidad, la habitabilidad y la seguridad.

En el lugar de la concentración, Avda. Ciudad de Almería, 33, vivía Ángeles Tolsá, una mujer de 91 años que no podía salir de su casa porque la comunidad de vecinos no aprobó que se construyera una rampa para salvar los 37 centímetros que sumaban los escalones de la entrada, y que, falleció ayer. Lejos de cancelar la concentración, la Federación ha decidido mantenerla, como homenaje a una mujer, que aún amparada por la ley, no pudo salir de su casa en vida, reuniendo a más de un centenar de personas en la puerta de su edificio.

Además, se han reivindicado ayudas específicas a todas las comunidades vecinales que deban afrontar este tipo de actuaciones, ya que actualmente solo el 10% de los edificios que realizan estas obras han obtenido subvención para llevarlas a cabo.

Recordando que el pasado 4 de diciembre finalizó el plazo legal para que todos los productos, bienes, entornos y servicios fueran plenamente accesibles, FAMDIF ha pedido que las diferentes administraciones, en el ámbito de sus competencias, den una respuesta satisfactoria a esta problemática y agilicen todos los trámites legales y administrativos necesarios para que los edificios sean accesibles y que la población en general respete los derechos de las personas con discapacidad física y orgánica y colabore en su ejercicio efectivo.

“No podemos hacer depender la accesibilidad universal de los recursos económicos que tiene la ciudadanía”, ha destacado el presidente de COCEMFE, Anxo Queiruga, en la concentración celebrada en Madrid. Carmen Gil, presidenta de FAMDIF/COCEMFE-MURCIA ha hecho hincapié en que “debemos tener empatía, puesto que nunca sabemos cuándo nos puede tocar. Y un edificio accesible es para todos”.

En este sentido, el movimiento asociativo de las personas con discapacidad ha pedido a los poderes del Estado que trabajen en pro de las personas con discapacidad y lleven a cabo las acciones necesarias para que ninguna persona se vea en la tesitura de que no puede entrar ni salir de su casa, ya que, para vivir con autonomía y plena participación social es imprescindible la libertad de movimientos.

Además, entre las propuestas realizadas, figura que se prioricen las reformas integrales y la instalación de ascensores o rampas siempre que sea posible, en vez de optar por aquellas actuaciones que facilitan la movilidad pero requieren más mantenimiento o la intervención de terceras personas como pueden ser un elevador o un salvaescaleras.

Por último, el objetivo final de la campaña es la colaboración de todos los actores implicados para encontrar en cada caso la mejor solución de accesibilidad, ya que estas medidas son fundamentales para conseguir edificios para todas las personas, garantizar los derechos de las personas con discapacidad y avanzar hacia la autonomía personal para alcanzar una vida independiente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario